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Brasidas samarensis (Rehn & Rehn, 1939)

Taxonomía:

Orden: Phasmatodea
Suborden: Verophasmatodea
Infraorden: Areolatae
Superfamilia: Bacilloidea (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Familia: Heteropterygidae (Kirby, 1896)
Subfamilia: Obriminae (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Tribu: Obrimini (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Género: Brasidas (Rehn & Rehn, 1939)
Especie: Brasidas samarensis (Rehn & Rehn, 1939)

PSG nº: 235

Origen: Esta especie ha sido tradicionalmente descrita como una especie procedente de Filipinas.

Descripción: Se trata de una especie bastante conocida para los criadores de nuestro país si bien no es una de las más frecuentes. Es otro “bicho corteza” y presenta las mismas características de robustez y adaptabilidad que estos.

A-Hembra: Generalmente alcanzan longitudes de entre 10 y 11cm y grosor de 1,5 cm en la zona más ancha del tórax. Se trata por tanto de un fásmido bastante grande. A diferencia de otras especies en las que los imagos suelen presentar una única variedad cromática, en esta, especie aparecen dos líneas, una verde y una marrón. Se trata de animales ápteros con antenas filiformes de unos 4 cm de longitud. Presentan espinas fuertemente lignificadas por todo el cuerpo, las más prominentes en cabeza y tórax. Dispone de ovopositor, generalmente marrón, con el que entierra los huevos a una profundidad de unos 4 cm.

B-Macho: Con una longitud de unos 5 a 6 cm, presentan un cuerpo de menor grosor que las hembras con apenas 0,8 cm en la zona más ancha del metatórax y segmento medio y tan solo 0,3 cm en el abdomen o el protórax. Son generalmente de color marrón aunque la intensidad de este puede variar y en ocasiones tienen reflejos verdes. Carece de alas y las antenas son de aproximadamente 5 cm de longitud. Presentan menos espinas que las hembras y las más grandes se encuentran en el tórax.

C-Ninfa: Nada más nacer son bastante inquietas, comportamiento que con el tiempo se va atenuando. Su coloración está formada por la asociación de tonos verdes y marrones muy variables que las dan apariencia de liquen, lo que les permite pasar desapercibidas cuando se encuentran sobre la corteza de un árbol. De pequeñas son bastante más espinosas que de adultas.

Reproducción: Se trata de una especie con reproducción sexual en la que el macho se acopla a la hembra varias veces a lo largo de la vida de esta durante periodos que pueden superar las 48 horas para cederle un espermatóforo.

Ciclo biológico: El tiempo de incubación de los huevos puede variar entre 3 y 5 meses en función de la temperatura y humedad (siendo las condiciones ideales de 25ºC y humedad >75%). Una vez aparecen las primeras ninfas suelen realizar una muda cada 3 semanas y llegan al estado adulto en menos de 5 meses. Los imagos llegan a vivir otros 7 meses en el caso de los machos y hasta 12 en el caso de las hembras. El número de huevos no es tan elevado como en otras especies (ponen unos 80) aunque es muy variable según las condiciones ambientales. Las hembras los entierran en el sustrato a unos 4 cm de profundidad.

Huevo: Se trata de un huevo bastante grande con un largo de hasta 6,5 mm y una anchura de unos 4 mm. Es de color grisáceo y no presenta capítulo. La placa micropilar tiene forma de hoja de hiedra y es bastante fácil de ver .La superficie es satinada y rugosa además de muy resistente. La mejor manera de incubar estos huevos es inmersos en un sustrato que mantenga la humedad como turba o vermiculita, en el que se pueden añadir colémbolos para evitar el enmohecimiento. Los huevos deben estar en posición vertical y no se deben mover en exceso. La humedad debe ser elevada pero sin favorecer la aparición de mohos. Como se trata de una especie muy fácil de mantener y el método previamente citado requiere bastante esfuerzo por parte del criador, tampoco pasaría nada por dejar los huevos en el terrario aunque tendríamos más descontroladas las eclosiones.

Comportamiento: Las ninfas de esta especie son bastante nerviosas y van siendo más tranquilas en cuanto realizan la segunda muda. Los imagos son muy tranquilos y suelen pasar el día sobre ramas o troncos de árboles con grietas buscando las zonas oscuras. Es conveniente disponer de un buen trozo de corteza de árbol en el terrario para que los animales se puedan refugiar durante el día. Las cópulas no son extremadamente largas pero así asegura que son sus genes y no los de otro macho los que pasan a la descendencia. En aquellos casos en que los machos estresen demasiado a las hembras, cuando haya muchos sobre una misma, es conveniente separar algunos a otro terrario. Hay que prestar especial atención a la hora de cambiar las plantas en el terrario pues es frecuente que las ninfas de esta especie se metan entre las hojas secas y pasen desapercibidas.

Plantas nutricias: Admiten todo tipo de Rosaceas:
Zarzamoras, Frambuesos, etc. (Rubus spp.) (Es la más recomendable)
Fresal (Fragaria vesca)
Cerezo (Prunus spp.)
Espino albar (Crataegus monogyna)
Roble (Quercus robur)

Dificultad: Se trata de una especie bastante fácil ya que las ninfas y los imagos son muy resistentes y las tasas de eclosión son bastante elevadas. Además es una especie que se adapta muy bien a nuestro clima y es maravillosa por su colorido y forma, así como por su gran capacidad críptica. Parece muy aconsejable para personas que aun no tienen demasiada experiencia en la cría de fásmidos.

 

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