Extatosoma tiaratum tiaratum (Macleay, 1826)
Taxonomía:
Orden: Phasmida
Suborden: Verophasmatodea
Infraorden: Anareolatae
Familia: Phasmatidae (Gray, 1835)
Subfamilia: Extatosomatinae (Sellick, 1997)
Tribu: Extatosomatini (Sellick, 1997 )
Género: Extatosoma (Gray, 1833)
Especie: Extatosoma tiaratum tiaratum (Macleay, 1826)
PSG nº: 9
Origen: Australia

Ninfas: Durante el primer estadio son muy nerviosos y corretean sin cesar de un lado para otro; son de un color marrón oscuro y un tono anaranjado en la cabeza. Tras la primera muda y en adelante serán cada vez más notables los rasgos característicos de la especie asemejándose bastante a los adultos. Las diferencias entre machos y hembras pueden aprecierse cuando ya poseen un cierto tamaño por las protuberancias que poseen sobre el abdomen. Es una especie de crecimiento algo lento.
Hembras: LLegan a medir hasta 14,5 cm. Suelen ser de color marrón amarillento a ocre y raras veces verdosas o incluso de un verde intenso. Se trata de un fásmido bastante robusto y con los dos pares de alas atrofiados. Poseen antenas relativamente cortas. Sus patas presentan una serie de ensanchamientos lobulares y todo el animal está hornamentado con una serie de espinas blandas y finas. El resultado final proporciona una gran similitud con una hoja seca, no en vano también se conoce a esta especie como bicho hoja australiano.
Machos: Llegan a medir hasta 10 cm pero son más esbeltos que las hembras. En este caso el color suele ser mas cobrizo e incluso grissáceo en ciertas regiones. Tienen unas alas posteriores muy bien desarrolladas que en condiciones naturales permiten volar al animal, capacidad que suele perder en cautividad dado el reducido espacio delque dispone generalmente en un terrario. Al contrario que las hembras, las antenas son largas.
Alimentación: Cualquier Rosácea, en especial zarzamora, espino, rosal y fresal. También consumen eucalipto que realmente parece ser el alimento más adecuado para esta especie, si bien resulta más difícil de conseguir que las plantas anteriores. Otros alimentos posibles son el roble y el avellano.
Mantenimiento: Un terrario de 20 x 20 x 50 cm puede ser suficiente para mantener a dos parejas, si bien siempre será mejor que demos el mayor espacio posible a nuestros animales. La humedad deberá estar en torno al 70 % lo que se puede conseguir fácilmente pulverizando agua una vez cada dos días en el terrario ( e intentando no lanzarla directamente sobre los animales ). La temperatura adecuada para esta especie se situa entre los 22 y 27 Cº. Puede ser conveniente usar una capa de turba de un par de centímetros o papel de cocina como substrato para retener la humedad.
Reproducción: Puede ser tanto por vía sexual como partenogenética. La hembra puede llegar a poner más de 300 huevos a lo largo de su vida que tienen una tasa de eclosión del 85%, aunque esta puede variar según las condiciones ambientales y el estado fixiológico de la hembra. Los huevos, con forma casi esférica, tardan en eclosionar unos 6 meses y miden aproximadamente 4,5 x 4 mm con un peso medio de 35 mg.
Observaciones: Se trata de uno de los fásmidos más buscados por los aficionados a la cría de artrópodos en cautividad. Esto puede deberse al atractivo que presenta esta especie por su gran tamaño y espectacular forma y colorido así como a las complejas e interesantes pautas de comportamiento que presenta. Las ninfas recién nacidas son practicamente idénticas a una especie de hormiga " Leptomyrmex ". Estas hormigas recogen los huevos que lanza al suelo la hembra ( dada la similitud de estos con las semillas de algunas gramíneas) y los llevan al hormiguero. En el hormiguero estàn protegidos y cuidados en todo momento y además encuentran unas condiciones óptimas de temperatura y humedad. Tras la eclosión la ninfa puede permanecer desapercibida para los depredadores entre las hormigas, que además son bastante agresivas. Así permanece unos días en el hormiguero antes de salir al medio externo donde completará su ciclo vital.
Las hembras adultas suelen adoptar una posición de defensa en la que arquean el abdomen de tal modo que simulan ser un escorpión lo que puede persuadir a los depredadores. En caso de que el depredador persista en su intento de cazar al Extatosoma, este puede propinar una dolorosa patada al mismo flexionando las tibias sobre los fémures a modo de tenaza.
Dificultad: No se trata de una especie muy difícil de mantener por no requerir cuidados especiales pero es conveniente haber criado antes alguna especie más sencilla como Carausius morossus, Medauroidea extradentata o Ramulus artemis.
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