Ramulus artemis (Westwood, 1859)
Taxonomía:
Orden: Phasmida
Suborden: Verophasmatodea
Infraorden: Anareolatae
Familia: Phasmatidae (Gray, 1835)
Subfamilia: Clitumninae (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Tribu: Clitumnini (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Género: Ramulus (Saussure, 1862)
Especie: Ramulus artemis (Westwood, 1859)
PSG nº: 144
Origen: Vietnám.

Ninfa: Son como adultos en miniatura, muy frágiles. El crecimiento es rápido, en aproximádamente 3 meses alcanzan el estado de imago (siempre dependiendo de las condiciones ambientales).
Hembra: Se trata de un fásmido perteneciente al grupo conocido como “Bichos palo”. Pueden alcanzar una longitud de 13 cm y hay que añadir 5 cm más si tenemos en cuenta que esta especie siempre reposa con el primer par de patas orientado hacia delante. Se trata de animales esbeltos que presentan hasta 0,7-0,8 cm de grosor máximo en la región abdominal de las hembras adultas. Por lo general presentan una coloración verdosa que puede variar su intensidad entre los distintos ejemplares. En esta especie no se conoce la presencia de machos si bien se puede observar una espina copulatoria de sujeción en el séptimo esternito abdominal de las hembras, lo que hace pensar que los machos existen o han existido en algún momento. Se trata de una especie totalmente áptera y de cortas antenas.
Macho: Nunca se han observado machos en esta especie si bien hay estructuras morfológicas del cuerpo de la hembra destinadas al proceso de cópula y que parecen indicar la existencia de estos en algún momento o su existencia actual que aun no ha podido ser contrastada.
Alimentación: Rosáceas, entre las cuales las más frecuentemente utilizadas pueden ser la zarzamora, el rosal, el fresal y el espino, aunque pueden utilizarse también otras.
Mantenimiento: Un terrario de 40x 40 x 30 cm puede ser suficiente para mantener hasta 5 hembras. Siempre es mejor darles el mayor espacio posible. La humedad relativa deberá ser superior al 70 % lo que se puede conseguir pulverizando agua en el terrario una vez cada dos días y utilizando un substrato capaz de retener la humedad como turba, vermiculita, fibra de coco o papel de cocina. Esta especie es bastante resistente a los cambios térmicos y por ello bastará con tener una temperatura de entre 18 y 28 ºC. Hay que asegurar que nuestro terrario sea de una altura adecuada dado que se trata de una especie muy larga que puede presentar problemas en el proceso de muda si no dispone de la altura suficiente.
Reproducción: En este caso solo se conoce la reproducción por vía partenogenética que presenta un gran éxito reproductivo cercano al 90%. Las hembras dejan caer los huevos sobre el substrato llegando a poner más de 250 a lo largo de su vida. Estos huevos suelen empezar a eclosionar a partir de los 2 meses y medio tras la puesta. Presentan una longitud de 4 mm y una anchura de 2,1 mm, así como un peso medio de 4,5 mg ( medidas aproximadas ).
Observaciones: Se trata de un animal bastante atractivo para los criadores dada su gran capacidad críptica y su espectacular tamaño. Una de las cosas que debemos tener en cuenta en esta especie es que aunque la tasa de eclosión es muy elevada también lo es la tasa de mortalidad de las ninfas antes de la segunda muda. Esto se puede deber en parte a la reproducción partenogenética de la especie. De todas formas se trata de una especie que pone muchos huevos y en la que la práctica totalidad de estos eclosionan con lo que es muy difícil perder la población por muy alta que sea la tasa de mortalidad. De hecho en muchos casos podemos llegar a obtener una verdadera plaga ya que nos juntamos en muy poco tiempo con cantidades inmensas de ninfas por el corto periodo de incubación.
Dificultad: También se trata de una de las especies de “bichos palo” más sencillas junto con Medauroidea extradentata y Carausius morosus. Por ello puede ser considerada como una especie aconsejable para principiantes. Además es la especie que presenta el ciclo biológico más rápido lo que la hace ideal para el aprendizaje del cuidado de los fásmidos.
Ir a galería de fotos
Atrás