Trachyaretaon carmelae (Lit & Eusebio, 2005)
Taxonomía:
Orden: Phasmatodea
Suborden: Verophasmatodea
Infraorden: Areolatae
Superfamilia: Bacilloidea (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Familia: Heteropterygidae (Kirby, 1896)
Subfamilia: Obriminae (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Tribu: Obrimini (Brunner von Wattenwyl, 1893)
Género: Trackyaretaon (Rehn & Rehn, 1939)
Especie: Trackyaretaon carmelae (Lit & Eusebio, 2005)
PSG nº: 255
Origen: Esta especie ha sido tradicionalmente descrita como una especie procedente de Filipinas.

Descripción: Es otra de las especies más criadas en nuestro país. Resulta atractiva para muchos por su aspecto robusto y su gran tamaño. Se trata de una especie bien adaptada a nuestro clima y ha sido tradicionalmente conocida como Trackyaretaon brueckneri. Pertenece al grupo de los “bichos corteza”.
A-Hembra: Generalmente alcanzan longitudes de entre 11 y 13 cm y grosor de 2 cm en la zona más ancha del tórax. Se trata por tanto de un fásmido bastante robusto y largo. La tonalidad de los imagos suele estar conformada por diversos tonos de marrón oscuro prácticamente homogéneos. Sin embargo a lo largo de su crecimiento presentan una gran variedad cromática con tonos verdes, marrones, y blancos. Se trata de animales ápteros con antenas filiformes largas, de unos 5 cm. Presentan una gran cantidad de espinas sobre la periferia del cuerpo, siendo estas más evidentes en las regiones cefálica y torácica. Dispone de ovopositor, con el que entierra los huevos a una profundidad de unos 4 cm. Dichas espinas aparecen también sobre las robustas extremidades de estos animales.
B-Macho: Con una longitud de unos 8cm, presentan un cuerpo de menor grosor que las hembras con apenas 1,2 cm en la zona más ancha del metatórax y tan solo 0,4 cm en el abdomen o el protórax. Tienen color marrón oscuro a marrón verdoso bastante homogéneo. Carece de alas y las antenas son de aproximadamente 5 cm de longitud. Al igual que las hembras, presentan espinas por todo el cuerpo siendo las más prominentes las presentes desde la zona posterior occipital de la cabeza hasta la zona dorsal del metatórax.
C-Ninfa: Nada más nacer son bastante inquietas, comportamiento que con el tiempo se va atenuando, aunque está especie es una de las más activas dentro de la subfamilia Heteropteryginae, lo que la hace muy vistosa en el terrario. Las recién nacidas miden aproximadamente 1,5 cm y ya muestran algunas espinas fácilmente visibles en el tórax. Generalmente presentan un color marrón oscuro que en ocasiones pasará a tonos más claros como verdes, ocres, beiges y cremas al crecer, sobre todo en hembras, pero finalmente al llegar al estado de imago disminuirá la variabilidad cromática. Durante la fase ninfaria la capacidad críptica de estos animales es muy elevada siendo capaces de fundir a la perfección su cuerpo con el tronco de un árbol, sobre todo si este tiene líquenes o manchas de algún tipo.
Reproducción: Se trata de una especie con reproducción sexual en la que el macho se acopla a la hembra varias veces a lo largo de la vida de esta durante periodos que pueden superar las 48 horas para cederle un espermatóforo. Es frecuente que el macho pase gran parte de su vida adulta sobre la hembra para evitar así que esta copule con otros pretendientes.
Ciclo biológico: El tiempo de incubación de los huevos puede variar entre 3 y 5 meses en función de la temperatura y humedad (siendo las condiciones ideales de 25ºC y humedad >75%). Una vez aparecen las primeras ninfas suelen realizar una muda cada 3 semanas y llegan al estado adulto en menos de 5 meses. Los imagos llegan a vivir otros 7 meses en el caso de los machos y hasta 11 en el caso de las hembras. Las hembras los entierran en el sustrato a unos 4 cm de profundidad. En unas condiciones ambientales de 20-25ºC de temperatura y 70% de humedad relativa, se desarrollarán sin especiales problemas.
Huevo: Se trata de un huevo bastante grande con un largo de hasta 6 mm y una anchura de unos 3,3mm. Es de color grisáceo a negro y no presenta capítulo. La placa micropilar es bastante difícil de ver y la superficie es brillante y rugosa además de muy resistente. La mejor manera de incubar estos huevos es inmersos en un sustrato que mantenga la humedad como turba o vermiculita, en el que se pueden añadir colémbolos para evitar el enmohecimiento. Los huevos deben estar en posición vertical y no se deben mover en exceso. La humedad debe ser elevada pero sin favorecer la aparición de mohos. Como se trata de una especie muy fácil de mantener y el método previamente citado requiere bastante esfuerzo por parte del criador, tampoco pasaría nada por dejar los huevos en el terrario aunque tendríamos más descontroladas las eclosiones.
Comportamiento: los ejemplares de esta especie son bastante inquietos a lo largo de toda su vida y suelen moverse mucho por el terrario lo que les hace mucho más visibles que a otras especies. Es conveniente poner un buen trozo de corteza de árbol en el terrario para que los animales se puedan refugiar durante el día. Es frecuente ver una hembra con más de un macho en su espalda. En aquellos casos en que los machos estresen demasiado a las hembras, cuando haya muchos sobre una hembra, es conveniente separar algunos a otro terrario. Hay que prestar atención a la hora de cambiar las plantas del terrario pues es frecuente que las ninfas de esta especie se metan entre las hojas secas y puedan pasar desapercibidas. También se trata de una especie bastante veloz y fuerte así que se debe vigilar el terrario para que no se dispersen.
Plantas nutricias: Una de las ventajas de esta especie es que acepta una gran variedad de plantas como:
Zarzamoras, Frambuesos, etc. (Rubus spp.) (Es la más recomendada)
Piracanta (Pyracantha coccínea)
Fresal (Fragaria vesca)
Espino albar (Crataegus monogyna)
Rosal (Rosa spp.)
Hiedra (Hedera hélix)
Aladierno (Rhamnus alaternus)
Avellano (Corylus avellana)
Madreselva (Lonicera spp.)
Roble (Quercus spp.)
Membrillo (Cydonia oblonga)
Les gusta bastante beber con lo cual no está de más dejar un depósito de agua accesible en algún lugar del terrario, de poca profundidad para evitar ahogos.
Dificultad: Se trata de una especie bastante fácil ya que las ninfas y los imagos son muy resistentes y las tasas de eclosión son bastante elevadas. Además es una especie que se adapta muy bien a nuestro clima y es maravillosa por su colorido y forma, además de su elevada capacidad críptica. Parece muy aconsejable para personas que aun no tienen demasiada experiencia en la cría de fásmidos y amantes de insectos robustos y de gran tamaño.
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