TERRARIO
El terrario es uno de los elementos más importantes. Su función principal es la de proporcionar a los insectos que habiten en él unas condiciones lo más similares que sean posible a las de su entorno natural.
Estructura básica
Tamaño del terrario
Temperatura y humedad
Decoración y sustrato
Construcción del terrario
Mantenimiento del terrario
Estructura básica
La forma de ortoedro es la más común entre los terrarios para fásmidos, dispuesto de manera que la altura sea mayor que la anchura y el fondo o, dicho de otro modo, que el área del lateral sea mayor que la de la base.

Esta disposición en vertical no es casual ni estética, es por el bien de los insectos. Los fásmidos son exclusivamente fitófagos, en consecuencia permanecen la mayor parte de sus vidas sobre arboles o arbustos de los que se alimentan. En estos entornos los desplazamientos suelen ser mayoritariamente verticales.
Existen además otros motivos por los que la altura del terrario es importante, como por ejemplo proceso de muda (ecdisis), la mayor comodidad al introducir el alimento (que normalmente serán ramas de diversas plantas).
Tamaño del terrario
Obviamente, el tamaño mínimo de un terrario variará en función de la especie y del número de ejemplares que se deseen mantener en él.
Una regla básica que podemos tener en cuenta cuando pensemos en la altura mínima del terrario es la siguiente:
(Altura mínima del terrario) > (2 x longitud de la hembra adulta)
En cuanto a la anchura mínima:
(Ancho y fondo mínimo) = (Altura del terrario / 2)
Temperatura y humedad
Es recomendable incluir en el interior del terrario un termómetro y un higrómetro.
Influencia del diseño sobre algunas variables ambientales
La principal dificultad en el mantenimiento y cría de cualquier fásmido es conseguir que en el terrario se den los valores adecuados de temperatura y humedad. Por lo que es de vital importancia conocer bien las necesidades de la especie que se vaya a mantener antes de hacerse con ella.
Normalmente las condiciones ambientales en el interior de los terrarios serán muy similares a las que se den en la habitación donde estén, así pues es importante que estén dentro de los márgenes correctos. No obstante, mediante un correcto diseño del terrario se puede conseguir cierto control y variabilidad sobre estas variables ambientales.
Control a través del diseño del terrario
La mayoría de especies requieren una buena ventilación pero a la vez una elevada humedad. El principal problema que suele surgir es que la ventilación y la humedad sean inversamente proporcionales.
La manera más fácil de conseguir una buena ventilación es utilizando malla de mosquitera en los laterales y la parte superior del mismo. Sin embargo esto provocará que la temperatura y especialmente la humedad disminuyan rápidamente llegando a los valores que se den en el exterior del terrario (en muchos casos esta humedad es demasiado baja). Obviamente cuanta menos ventilación, más fácil será mantener valores elevados de humedad o temperatura pero, como ya se ha comentado, no suele ser recomendable para la mayoría de especies.
Así pues, la superficie de malla de la que disponga el terrario es una variable a tener en cuenta a la hora de construirlo, teniendo en cuenta las condiciones que se den en la habitación donde vaya a estar.
Control a través de elementos externos
Aumentar la temperatura
- Calefacción en la habitación: Radiador, estufa, climatizador, etc. Aumentarán la temperatura al nivel deseado pero disminuirán considerablemente la humedad.
- Lámpara de luz y/o calor: Aumentará la temperatura del terrario sobre el que esté pero disminuirá la humedad. IMPORTANTE! Si está demasiado cerca de los insectos, estos pueden sufrir quemaduras. En el caso de iluminación con UVA y/o UVB, si la radiación no es la correcta puede perjudicar a los insectos.
Disminuir la temperatura
- Ventilador: Puede ser útil si se desea disminuir la temperatura levemente.
- Aire acondicionado: Mantendrá la temperatura deseada pero la humedad ambiental disminuirá considerablemente.
Aumentar humedad
- Pulverizador manual de agua: Se puede mantener una humedad más o menos adecuada pulverizando de vez en cuando. Lógicamente la frecuencia dependerá de las condiciones que se den en la habitación.
- Recipiente con agua en la habitación: Es una manera de aumentar la humedad ligeramente en toda la habitación.
- Recipiente con agua en el interior del terrario: Aumentará la humedad en el interior del terrario. Si no hay una buena ventilación pueden darse problemas de moho.
- Sustrato: Otra opción es utilizar materiales o sustratos que mantengan la humedad, por ejemplo papel de cocina, vermiculita, fibra de coco, turba, etc. La utilización de sustratos dificultará la limpieza del terrario y aumentará el riesgo de aparición de moho, que dañará principalmente a los huevos.
Disminuir humedad
- Ventilador de PC: Si, a pesar de tener mucha superficie con malla de mosquitera, la humedad en el terrario es excesiva, una opción es dotar al terrario de algún ventilador pequeño como los utilizados en los ordenadores. No es recomendable mantenerlo encendido constantemente.
Decoración y sustrato
Buscando la estética
Generalmente no se suelen introducir elementos decorativos ni sustrato a no ser que sean útiles para los insectos. Esto es debido a que dificultarán las labores de limpieza del terrario y ocupan espacio útil.
IMPORTANTE!! Nunca introducir elementos plásticos que puedan ser mordidos por los insectos ya que provocarán la intoxicación y muerte de estos.
Buscando el beneficio de los fásmidos
Hay casos en los que sí que es recomendable utilizar ciertos elementos que además pueden aportar una mejor estética al terrario. Por ejemplo hay especies que agradecen el poder refugiarse durante el día en trozos de corteza. Pero principalmente los elementos a añadir irán ligados al método de puesta de huevos que utilice la especie que se mantenga.
- Especies que lanzan o dejan caer los huevos: Es el método más utilizado y no requiere de elementos decorativos ni sustrato.
- Especies que pegan los huevos: Muy pocas lo hacen en el envés de las hojas (ej. Asceles glaber), y no requerirán más elementos que su misma alimentación y la constante observación del criador para sacar del terrario los huevos cuanto antes. En otros casos buscan recovecos en los que pegar los huevos (ej. Sipyloidea sipylus) y en estos sí que puede ser buena idea introducir troncos o trozos de corteza. Además de beneficiar a los insectos nos beneficiaremos nosotros debido a que no será necesario tener que ir despegando huevos de lugares indeseados, como esquinas del terrario o ramas del alimento, arriesgándonos a romperlos.
- Especies que entierran los huevos: Estas especies requieren sustrato con cierta humedad para una correcta puesta de los huevos. Es recomendable que el terrario disponga de una zona de sustrato de unos 5 cm de profundidad. Puede cubrirse por completo la base del terrario, aunque como ya se ha comentado anteriormente dificultará las labores de limpieza. Una opción a tener en cuenta es la de introducir en el terrario un recipiente independiente que se pueda sacar y meter fácilmente. Éste será el que contenga el sustrato. Entre las especies más comunes que entierran los huevos se encuentran las pertenecientes a las tribus Heteropterygini (ej. Heteropteryx, Haaniella) u Obrimini (ej. Aretaon, Trachyaretaon).
Construcción del terrario
Es posible que se dé el caso de que no encontremos en comercios un terrario adecuado a nuestras necesidades o que se salgan del presupuesto. En estos casos la opción a tener en cuenta es la construcción artesanal del mismo.

Los llamados Fauna box, fáciles de encontrar en comercios, pueden ser útiles en más de un caso y suelen ser baratos.
Materiales
Los materiales más utilizados para la construcción de la estructura son la madera, el cristal y el metacrilato. El metal y algunos tipos de madera no suelen ser recomendables puesto que se deterioran al exponerlos a una alta humedad.
La malla de mosquitera es un elemento importante como se ha comentado anteriormente. Se utiliza en los laterales y la parte superior.
En cuanto al precio, los terrarios más baratos serán los de madera y malla de mosquitera. El cristal es algo más caro y el metacrilato más. No obstante, el metacrilato puede ser mejor opción que el cristal si se desea construir un terrario grande debido a que será mucho más manejable, pues pesa mucho menos y es más resistente.

Ejemplo de terrario para especies pequeñas o ninfas. De madera, con frontal de metacrilato y ventilación mediante malla de mosquitera.

Ejemplo de terrarios de metacrilato y malla de mosquitera.
Mantenimiento del terrario
Alimentación
Una vez se disponga del terrario adecuado se introducirá el alimento. Las ramas de la planta alimenticia se colocan en un recipiente con agua. Es recomendable que los huecos que queden sean cubiertos con papel de cocina o algodón, así se evitará que los insectos puedan entrar y morir ahogados. Una vez listo, se introducirán los insectos.
Generalmente el alimento se mantendrá en condiciones durante una semana, a no ser que se lo coman antes, y habrá que cambiar las ramas por unas nuevas. Al hacerlo habrá que llevar cuidado de no tirar con ellas huevos o ninfas que puedan estar camuflados.
Limpieza
Normalmente se aprovechará el cambio de alimento para extraer del suelo del terrario las heces, mudas, restos de alimento y huevos, si los hay. En caso de que haya huevos, se separarán de los deshechos para su posterior incubación. Hay que tener cuidado de no chafar ni dañar los huevos durante el proceso; en algunas especies son extremádamente delicados.
Es importante prestar atención a que ningún insecto escape durante la limpieza.
Las heces, mudas y restos de alimento se pueden tirar a la basura pero no los huevos (a no ser que se tenga la seguridad de que están muertos). Se debe evitar el riesgo de introducción de especies alóctonas en nuestro ecosistema.